Hola queridos papás y mamás
internautas el tema que quiero abordar hoy es un tanto delicado ya
que cada persona tiene su propia opinión de lo que es correcto y lo
que no. La psicología infantil es compleja y como sabeis cada
gesto, comportamiento o incluso la entonación que le demos a nuestra
voz en el momento de decir algo cuenta a la hora de educar.
Los
adultos somos modelos a seguir para los niños y su cerebro es muy
maleable, como una esponja que absorbe toda la información y la interpretan de una forma u otra en base a lo que ellos ya
conocen.
¿Porque es importante decir “no” a
los niños?
Es simple y es que los niños deben
tener una serie de limites incluso desde que son bebés así
es como se formará su educación en valores. Estos límites o normas no los debes poner sin ton ni son sino que deben ser
pocos y claros. En el momento en que veas que el niño o bebé va a
hacer algo que no quieres o incluso que conlleva cierto peligro, lo
normal es saltar con la palabra “no” más bien con un tono
fuerte, exaltado y desagradable. Tiene cierto sentido, no queremos que haga
lo que está a punto de hacer pero no es lo correcto y si
cambiamos nuestra forma de afrontar lo que está sucediendo tendrá un impacto mucho mas positivo en la educación del niño. Una forma de hacerlo sería no repetir la palabra no continuamente y utilizando otra como “para” o “te vas
a hacer daño” y a la vez intentamos despistar su atención de
aquello que no debe hacer.
Debemos evitar decir “no”constantemente
puesto que si lo hacemos por costumbre el pequeño no dará el valor que deseamos a esa palabra y terminará por no reaccionar como deseamos cuando la pronunciamos.
Por otra parte la motivación es una de
las cosas que más ayudan a la hora de educar, si, lo sé es cierto que
cuesta más que decir o hacer lo primero que nos sale. También es cierto que si
llegáis cansados de trabajar lo último que queréis es limitar,
prohibir o lidiar con problemas de este tipo pero está en juego la
educación en valores de vuestro niñ@.
Motivando provocamos acciones positivas
otra cosa distinta es motivar pero de forma negativa provocando justo
lo contrario de lo que esperamos. Por ejemplo, “- No, has recogido
nada, siempre me enfadas. Mira a tu hermano él siempre recoge todo.”
En este caso el niño acabará por tomar una actitud de pasotismo a
la hora de recoger y podrá llegar a tenerle manía a su hermano. Por el contrario
si utilizamos la motivación positiva todo cambia. Veamos el mismo ejemplo de antes pero dicho de forma positiva“-¿Alvaro,
necesitas ayuda para recoger? Recuerda que si lo haces a la tarde
iremos al parque.” en este caso desde el principio ya le damos
importancia diciendo su nombre, ofrecemos ayuda dando a entender que
es su responsabilidad pero que no está solo y aclaramos que si lo
hace habrá algo agradable a cambio. El mensaje que le llega es " si hago las cosas bien obtendré resultados positivos"
Cuando se trata de bebés las reglas
cambian un poco lo más sencillo es crear un ambiente seguro con
enchufes tapados y objetos peligrosos fuera de su alcance así
evitaremos situaciones en las que tengamos que correr o gritarle “no”
numerosas veces aún así, si nos vemos forzados a hacerlo lo más
adecuado es cambiar de palabra “para, quieto, cuidado” o incluso
si decimos no que sea con su nombre “Alvaro, no” para llamar su
atención de una forma diferente y además de esta manera no suena tan dictatorial.
Por lo tanto, no se trata de dejar de
decir no sino de decirlo de otra manera ya que en el momento en que
un niño no acepta un “no” se trata de educación fallida y será
complicado reeducar.


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